Una grave problemática sobre el comportamiento de menores de la etnia Jiw del Resguardo Indígena El Barrancón, fue denunciado por una ciudadana que transita todos los días por el sector.
La mujer explicó que los niños han tomado como un “juego” lanzar piedras a los vehículos y motociclistas, hecho que pone en riesgo a los conductores y menores.
“Yo soy una persona que no manejo rápido porque me da nervios lastimarme o lastimar a otra persona. A pesar que manejo despacio he estado a punto de lastimar a dos niños. Salen del monte y han salido niños de tres añitos, salen y se atraviesan a las motos y los que no, lo encienden a uno a piedra”, afirmó.
La denunciante agregó que en la noche es difícil el tránsito por la carretera ya que por la oscuridad, los nativos que caminan por la vía no llevan un distintivo que alerte de su presencia a los conductores.