El asentamiento «Por una Vida Mejor», donde habitan más de 50 familias, está ubicado en el sector de los barrios San Andrés, Brisas del Guaviare y Brisas del Yurupary. Su ocupación ha generado preocupación entre los residentes de la zona debido a la afectación de los humedales y el impacto ambiental que conlleva.
Cristian Muete, abogado de varios presidentes de las juntas de acción comunal de los barrios afectados, explicó en entrevista con Marandua Noticias que el fallo en segunda instancia sigue en proceso. Sin embargo, denunció que las entidades responsables no han cumplido con las querellas interpuestas por los perjudicados. Además, advirtió que los plazos para actuar sobre la invasión, la deforestación y los desalojos están vencidos, lo que afecta gravemente el ecosistema y el bienestar de la comunidad.
Por otro lado, Fidel Javela, abogado de los ocupantes del asentamiento, señaló que actualmente hay más de 200 personas en el humedal y enfatizó la necesidad de que los gobiernos locales atiendan la situación. Manifestó su preocupación por las condiciones precarias en las que viven estas familias, especialmente con la llegada de la temporada invernal, que afectaría principalmente a niños y adultos mayores. También denunció que ninguna entidad ha realizado una caracterización prioritaria de los habitantes del asentamiento.
El proceso judicial continúa en curso, y se espera que en la primera semana de marzo se lleve a cabo una audiencia presidida por el juez encargado del caso. Tanto la comunidad afectada como los ocupantes del asentamiento están a la espera de una decisión que brinde soluciones definitivas a esta problemática.