El pasado viernes en el asentamiento Arazá en San José del Guaviare, un integrante de la etnia Nukak fue amarrado por los ciudadanos luego de cometer un hurto en una vivienda.
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Una mujer en declaraciones a Marandua Noticias, aseguró que ellos (Nukak) permanecen en el sector para cometer hurtos en prendas de vestir y animales de corral.
El coronel Ángel Alexander Galvis Ballén, comandante Departamento de Policía Guaviare, invitó a la comunidad no tomar medidas de agresión física para evitar situaciones de carácter judicial. Por tanto, instó a los ciudadanos a interponer las denuncias ante las autoridades.